We chased our pleasures here /
Dug our treasures there /
But can you still recall /
The time we cried

Lunes, 26 de junio de 2006
Observo mi reflejo en sus ojos, cargados de deseo. Todo su cuerpo es ahora pura tensión. Me muevo entre sus piernas con la precisión de un felino, juguetona. Mis manos recorren hábiles un cuerpo conocido, que, pese a la oscuridad, sé de memoria.
«Hazme tuya, para que nunca pueda ser de nadie más» me suplicas. Y accedo a tus deseos, con el íntimo anhelo de que no seas como yo, nunca de nadie.
Por: Caminante de las estrellas | General | Comentarios (2) | Referencias (0)