We chased our pleasures here /
Dug our treasures there /
But can you still recall /
The time we cried

Jueves, 29 de diciembre de 2005
Si observaras hoy el cielo con detenimiento pronto descubrirías un hueco, pequeño como puño de ratón, en su blanca espesura. Aún lo guardo en mi bolsillo, es todo cuanto mi mano pudo arañar, suficiente para su pequeñez. Ahora podré observarlo cada noche antes de cerrar los ojos, viéndolo menguar hasta desaparecer sobre mi almohada. Dios sabe con cuán poco me conformo y me regaló tus noches. Dormí apenas, cómo despegar mis ojos de tu cara morena... Dormida eres aún más dulce. Te soñé despierta a los pies de tu cama, que ni tan siquiera deshicimos. Tú, soñando inquieta, tras el muro de algodón que nos separaba. Deseé con tanta fuerza tu contacto que tu mano buscó la mía en la oscuridad, o quizás no... pero te tuve. Agarro con fuerza la porción de cielo que me brindas, sé que no llueven estrellas cada día.
«(...)dormir contigo,
con tu cabello acomodado aquí en mis brazos
y el terciopelo que me brinda tu regazo
¡qué maravilla dormir contigo!
Dormir contigo, con la ilusión de que despertará mañana
con el calor de un nuevo día en la ventana
fue algo hermoso, amor, dormir contigo.»
Por: Caminante de las estrellas | General | Comentarios (0) | Referencias (0)