We chased our pleasures here /
Dug our treasures there /
But can you still recall /
The time we cried

Sábado, 21 de febrero de 2004
En tu presencia mis dedos, al hielo de tus caderas, ansiosos,
a la oscuridad de tu dulce nombre aferrado.
Háblame desde tu lejano eterno, sediento en la quietud del llamado
como lluvia de mayo.
madrugada de 3 de enero de 2004
Por: Caminante de las estrellas | La mujer imposible | Comentarios (0) | Referencias (0)